Los profesores Pedro Serrano (Departamento de Arquitectura), Jorge Pontt (Departamento de Electrónica), José Contreras (Departamento de Informática) y Manuel Olivares (Departamento de Electrónica) lideran el pilar de innovación del Programa Ingeniería 2030 “The Clover” de la Universidad Técnica Federico Santa María, desarrollado en conjunto con la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El quinto pilar, enmarcado en la búsqueda por la construcción de una nueva conexión con la sociedad, se relaciona con la comunicación y el vínculo con la comunidad, a través del desarrollo de una relación con el medio. Según explica Pedro Serrano “todo lo que pasa en el trébol (logotipo de The Clover) ocurre dentro de la universidad, pero el quinto es la comunicación, es cómo se hace la innovación y cómo se conecta con la sociedad”.
Por su parte, Jorge Pontt detalla que “dentro del 2030 hay 5 líneas, donde el tronco es la innovación y emprendimiento. Ahí tenemos 3 proyectos: monitoreo de la innovación, perfeccionamiento para aumentar las capacidades de innovación, y gestión de la difusión y promoción del cambio cultural (a cargo de Pedro Serrano)”.

Para monitorear la innovación, los encargados del pilar cinco del proyecto realizan encuestas, de manera de contar con una idea general que les permita analizar el escenario actual para proyectar planes de acción futuras.
Por otro lado, una forma concreta para crear nuevas capacidades es la realización de un diplomado que tiene por objetivo desarrollar y ampliar la capacidad de innovación en la Universidad, mediante conocimientos y casos de experiencias, donde se generarán seis propuestas de valor: innovación y emprendimiento con perspectiva nacional; innovación y emprendimiento con visión internacional; propiedad intelectual y valorización tecnológica; gestión de la innovación; minería del futuro; y sistemas inteligentes y sustentabilidad.
Finalmente, respecto al cambio cultural, Pedro Serrano trabaja en la construcción de identidad basada en la comunidad y en equipos multidisciplinario. “Cuando se comparten redes es muy interesante. Estamos con dos proyectos Fondef (Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico) de CONICYT que son interdepartamentales, considerando que existen capacidades que se pueden juntar transversalmente”, explica el profesor de Arquitectura.
Innovación en Chile
Pedro Serrano es categórico. “La empresa productora chilena en sí misma no innova. Puede contratar innovación, o copiarla, pero muchos se mantienen ahí. Falta eso. Detectamos que en las empresas no innovan, compran máquinas nuevas o nuevas tecnologías, pero las compran, no las producen ni desarrollan. En términos generales, no hay cultura empresarial chilena en la innovación”, comenta.
En la misma línea, Jorge Pontt agrega que “las empresas del agro son las que más innovan. O que copian innovación. Para innovar no se requiere un laboratorio tipo cohete interestelar, sino seguir procesos distintos, hacer un seguimiento y analizar resultados. Hay una oportunidad súper interesante para que mejoren lo que están haciendo, mejoren el uso del agua, mejoren las tecnologías y den ejemplos a otras ramas. Yo creo que la industria del turismo innova harto, como la gastronomía. Y son pequeños emprendimientos. Entre más pequeño sea el emprendimiento es más fácil innovar sobre la marcha”.

En ese sentido, “existe la idea que en el ámbito creativo y artístico, como la arquitectura, pintura, poesía y escritura, Chile es un país altamente competitivo, al igual que en el diseño de software, pero no es la misma realidad en la industria donde la economía a escala es relevante”, enfatiza.
Sin embargo, Pontt considera que “tenemos una tremenda oportunidad con la industria del automóvil. Pero no en todos, en un segmento, en un nicho. Por ejemplo, un automóvil eléctrico que se aplique en montañas, en la ruta austral y/o en minería. Tenemos posibilidades tremendas de hacerlo bien”.
Además, explica Serrano, “Chile tiene analogías planetarias muy interesantes donde pueden desarrollar tecnología para la ESA y para la NASA. No hemos explotado el nicho, pero ahí está. Podemos hacer cosas para marte o para la luna, aprovechando territorios como la Antártica o el Desierto de Atacama, especial en altura donde las condiciones son muy semejantes, es un nicho donde se pueden innovar conjuntamente”.
Innovación en la USM
Además del pilar cinco del programa Ingeniería 2030, la Universidad Santa María realiza proyectos propios en innovación, en las áreas de ingeniería y arquitectura. “Los nueve refugios que están presentes en el campo de hielo norte y sur, son diseñados y construidos en la USM. Eso es un hito que no hemos relevado. Es parte de innovación, pero no se conoce”, explica Serrano.
Otro es el proyecto adjudicado por el Fondo de Innovación para la Competitividad, que consiste en instalar estaciones de medición de energía solar y eólica en todo Valparaíso. “Colocamos diez estaciones y tenemos la historia del sol y viento durante un año. Son mapas completos del sol y del viento de Valparaíso”, agrega.
En la misma línea de instalaciones fotovoltaicas, el comedor de La Matriz (Barrio Puerto) y la Población Obrera La Unión (Cerro Cordillera), ambos de Valparaíso, están iluminados con luces LED, tanto en el interior como en el exterior, dando respuestas a diversas problemáticas medioambientales, económicas y culturales.

*Entrevista publicada en la edición #6 de la revista La Quinta Emprende: https://issuu.com/laquintaemprende/docs/lqe-revista6


