
En el marco del proceso de certificación internacional de mentores del Instituto 3IE de la Universidad Técnica Federico Santa María, el Director de la Red de Mentores de Madrid, Julio Rodríguez Díaz, realizó el workshop «La importancia del mentor en el proceso emprendedor» el pasado 16 de noviembre.
Durante la jornada, Rodríguez explicó las herramientas clave para impulsar el proceso emprendedor, la evolución del mentoring moderno, las razones para recurrir a una mentoría, y los beneficios y características del proceso.
Para el experto, la importancia del mentor en el desarrollo de un emprendimiento radica en “contar con una persona con experiencia que, de alguna forma, comparta contigo los posibles errores que te referencien determinadas personas con conocimientos especiales. Yo creo que es fundamental, porque normalmente cuando empiezas a emprender saber aspectos técnicos, pero le fallar en muchas otras disciplinas que necesitas, como la parte comercial, legal, financiera o fiscal”, comenta.
Además, agrega que “el poder contar con alguien que ya haya pasado ese camino, que haya recorrido, tanto en éxito como fracaso –porque de los fracasos se aprende mucho–, es fundamental para evitar la mortandad en estos primeros estadios del emprendimiento. Se dice que el 80% de los emprendimientos fracasan y está demostrado que el contar con uno o varios mentores lo que hace es evitar esta mortandad temprana de las empresas”.
Sobre la evolución del mentor, Rodríguez distingue al Tradicionalista, donde se planteaba la figura de un maestro; al Baby Boomer, donde el mentor actuaba como padrinazgo; al de Generación X, donde la relación se basaba en la colaboración; y por último el Millenials, donde priman las conexiones.
“Este proceso se debe a la tecnología. La humanidad es cada vez más global, el acceso a las fuentes de aprendizaje es mucho más fácil, por lo tanto, es una manera natural que tenemos los seres humanos de aprender. Incluso no tienen que estar cercanos a nosotros las personas que tienen el conocimiento que necesitamos, a través de herramientas como redes sociales podemos acceder a ellas. Yo creo que esa evolución, de una visión tradicionalista, de un mentor a una visión más de red, donde me busco 3, 4 o 5 opiniones para un tema concreto, yo creo que es una evolución natural del ser humano”, comenta.
Finalmente, el autor de Mentoring para emprendedores. Guía práctica (2012), considera que formar en emprendimiento no involucra solamente el aprendizaje de la disciplina o el conocimiento, sino que también en las habilidades.
“El área más difícil de formar tiene que ver con la experiencia y con la madurez. Hay un elemento clave: emprender no es fácil. Hay personas que tienen recursos, que tienen dinero, pero que no están dispuestos a dejar su trabajo fijo y lanzarse por sí mismos. Hay otros que no tienen nada y de la noche a la mañana se montan su empresa y con los años les va bien. Esa facilidad para asumir riesgos se consigue a través de redes de mentoring, conectando personas, por lo tanto, está muy bien la formación en disciplinas, que te lo puede dar una universidad o una academia, pero lo que más necesitamos es formación en habilidades humanas”, finaliza.
Más sobre la jornada y el proceso de certificación de mentores en www.3ie.cl
*Artículo publicado en la edición #5 de la revista La Quinta Emprende: https://issuu.com/laquintaemprende/docs/revista_lqe_05


