Carolina López es profesora de Matemáticas del Colegio Panal de Quilpué. Tras especializarse en 2015 en un curso de emprendimiento, la asignaron a inicios de este año 2016 como Coordinadora de Emprendimiento del colegio, desarrollando talleres en los primeros, segundos y cuartos medios.
En este espacio, Carolina enseña a los jóvenes la realización de análisis FODA, modelo Canvas, exposición y creación de proyectos, proceso que finaliza con la presentación de los emprendimientos desarrollados en una feria abierta a la comunidad escolar.

“Pudimos realizar, con los primeros y segundos medios, la primera Feria de Emprendimiento al término del primer semestre de este año y que consistió netamente en innovar con productos que ya existían. No les solicité la creación de un producto, sino que tomaran algo que ya existía en el mercado y que pudiera darle, por lo menos, cinco características innovadoras. De ahí salieron un montón de ideas, como un cepillo que te tiñe el pelo del color que tú quieras. Fueron súper innovadores”, comenta.
Además, agrega que “en la segunda Feria de Emprendimiento de este año les pedí que levantaran un proyecto con un monto inicial y proyecciones para que así pudieran hacer ventas o entregar servicios para la gente del colegio. Los chiquillos quedaron súper motivados”.
-¿Cómo fue para los alumnos enfrentar y desarrollar estos talleres?
-Al principio empezó como un taller de emprendimiento que era evaluado, pero también se los planteé como una oportunidad. A medida que iba pasando el año de a poco se han ido encantando, porque hubo un rechazo del tipo “¿Para qué nos ponen esto? “¿Para qué nos sirve?”, pero desde que empezaron a hacer las actividades, a desenvolverse teniendo que hablar en público para vender un producto, a darse cuenta que ese producto no es sólo para ganar dinero, sino que, para ayudar a alguien, comenzaron a motivarse.
-¿Cuál crees que es la importancia de fomentar el emprendimiento desde la escolaridad?
-Yo creo que es por las herramientas que ellos puedan tener. Este colegio cuenta con una educación técnico profesional, pero uno sabe que el mercado está un poco colapsado. Pueden estudiar lo que el colegio ofrece, como Administración, o dar la PSU para entrar a alguna universidad. Entonces siento que la herramienta que les estamos dando es que descubran que no son las únicas formas de ser exitoso o de generar dinero, de mantener a tu familia, de ayudar al otro o de dar trabajo a quien lo necesita. Esa fue la necesidad que detecté, no se trata solo de sacar el técnico profesional o ir a la universidad, sino que existe este camino, que es el emprendimiento.
-Entonces esperas que puedan desarrollar emprendimiento….
-Claro, espero que algunos de los jóvenes que están aquí puedan levantar un emprendimiento, puedan innovar o hacer un impacto social.
-¿Y cómo ha sido para ti enfrentar este desafío?
-Sorprendente, porque aprendo en cada charla que nos invitan, como en la Universidad Católica de Valparaíso o Inacap, aprendo y aprendo. Estoy motivada, esto para mí no es solamente una coordinación, sino que me gusta estar ahí y vivir la experiencia con los alumnos, darme cuenta que aprenden y que absorben. Me siento súper motivada y comprometida con el colegio, con los alumnos, para ojalá traspasar todo lo que yo sé para que ellos tengan otra visión de lo que es la vida y que realmente se puede. Si uno realmente quiere, se puede.
-¿Cuáles son tus metas sobre el taller?
-Mi meta para el próximo año es poder hacerlo transversal para todo el colegio. También expandirnos un poco más, a lo mejor con algunos proyectos del colegio poder presentarnos en ferias de emprendimientos escolares o de emprendimientos de alguna empresa que los esté publicitando de algún modo para que ellos se hagan conocer como un colegio de emprendimiento.

*Entrevista publicada en la edición #5 de la revista La Quinta Emprende: https://issuu.com/laquintaemprende/docs/revista_lqe_05


