La industria del financiamiento colectivo sigue tomando vuelo en Chile. Cada día son más las plataformas que, siguiendo el modelo de precursores como Kickstarter e Indiegogo, ayudan a pequeñas compañías o agrupaciones a financiar proyectos de manera masiva. Prueba de ello es que para este año se calcula que el sector moverá más de US$ 5,4 millones en el país.
Desde Broota, una de las compañías pioneras en el país en esta industria, explican que en su plataforma la mayoría de los proyectos que buscan recursos son emprendimientos de alto potencial de escalabilidad, pero no necesariamente tecnológicos. «Es importante destacar que si bien hay mucho interés de parte de proyectos en etapa semilla, hemos visto que quienes llegan a recaudar el financiamiento son emprendimientos que tienen tracción y un equipo consolidado, capaz y dedicado 100% al negocio», comenta Crescente Rengifo, director de Diseño y Comunicaciones en Broota, plataforma que espera sumar $2.000 millones para proyectos este año. Entre las compañías que han buscando recursos a través de esta plataforma se encuentran los anteojos Karün y Weeshing, entre otras.
En un enfoque similar está Founderlist, sistema que trabaja con startups de toda Latinoamérica y que están en etapas tempranas de diversas industrias, pero que tienen la intención de crecer internacionalmente. «Solo nos cercioramos de que estas compañías tengan una visión global, pero con enfoque local, ya que es la combinación entre la escalabilidad de un producto/servicio y el enfoque operacional sobre la base del cumplimiento de hitos realistas, lo que atrae a inversionistas que pueden agregar capital inteligente real y no solo dinero», explica Pedro Varas, fundador de la compañía que ya ha ayudado a levantar US$ 100 mil y que espera cerrar este 2016 con US$ 400 mil, es decir unos $262 millones.
Otro de los actores del mercado es Catapultame.cl, que ayuda a financiar proyectos de «recompensa o preeventa», como el caso de WIP, o de «donación» como la campaña de Coaniquem o el viaje a las Torres del Paine de Álvaro Silberstein, que hará el trayecto de la W en silla de ruedas. El año pasado esta plataforma logró $400 millones y este 2016 esperan superar esa cifra.
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