La R-Evolución

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Gracias a un reportaje de un diario nacional me encontré realizando uno de los ejercicios mentales que más deberíamos ejecutar, pero que pocas veces efectuamos satisfactoriamente o con dedicación: me refiero a PENSAR. Revisé el proceso de evolución del hombre y cómo desarrolló su inteligencia.

Estudios señalan que la evolución anatómica tiene relación directa con la inteligencia. Explican cómo la disminución de los bosques obligó al hombre a bajarse de los árboles y caminar en dos pies, y de qué manera esto obligaba, además, a generar una visión frontal, desarrollando un campo visual superior al resto de las especies. Al contar con una mayor destreza gracias a su nuevo campo visual, el olfato iba perdiendo importancia, de allí que disminuyera la cavidad nasal y aumentara la craneal.

Las nuevas condiciones perjudicaban algo que sí tenía anteriormente, y que era su capacidad de defensa. Para ello debía generar círculos de protección, es decir, socializar, lo que lo lleva a crear una forma de comunicación especial.

Estudiosos señalan que una de las formas de medir la inteligencia es la capacidad para resolver problemas o enfrentar las dificultades. Esa capacidad de resolución se denomina adaptación; imaginarnos una situación previo a que ella ocurra y planificar. Aquel que es capaz de sobrevivir, se considera más inteligente.

Ese mismo proceso es el que debemos desarrollar para la evolución de nuestro negocio, es decir, generar una R-Evolución de las ideas emprendedoras. Sí, observemos.  Las ideas ya no caen en las ramas del pensamiento y necesitan caminar por la senda de lo real.

Ya caminando, nuestro negocio debe poner la visión en frente, hacia adelante y siempre con la intención de ir cada vez más y más lejos. Para esta etapa muchas de nuestras acciones ya no serán, como decimos, por “olfato”, serán más elaboradas y con experiencia. Con la nueva mirada o enfoque presente, debemos desarrollar una red de aliados que permitan protegernos y su vez proteger a los demás, conformando una comunidad con un lenguaje distinto y comprensible por todos aquellos que también han ido evolucionando con nosotros.

Pensar en grande no significa que nuestra idea nacerá como una mega organización, con cientos de sucursales nacionales e internacionales, sino que sabiendo que partiremos pequeños y poco visibles en la manada, con perseverancia, pasión e inteligencia podemos llegar a ser visibles, grandes, y hasta referentes en lo que nos hemos propuesto.

Esta es una generación distinta, bendecida con el don de creer que se puede. Es una generación con el gen de la R-Evolución de emprender. Unámonos a la cadena de ideas, evitemos ser el eslabón perdido de las artes, de la ciencia, deportes, servicios y tantos otros. Hoy nuestras ideas son la R-Evolución.

Las dificultades en el proceso, cada vez que las enfrentemos con éxito, nos hará más aptos. No son muchos los que logran sobrevivir en este universo del emprendimiento, donde adaptación, inteligencia y R-Evolución son las características que permite continuar siendo parte del eslabón evolutivo de las ideas que emprenden, que innovan y que cambian al mundo.

Photo by Aaron Burden on Unsplash

Por:
Marcelo Romero Rodríguez
Área de Bienestar en Salud y Seguridad Ocupacional
BOSS Asesorías SpA.

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